Mi padre,
Tocopilla fue mi primer encuentro con el mar. Pescando en las rocas del camino a Antofagasta y en los muelles del puerto. Mi padre tuvo un velero cuando era muy niño, y no recuerdo haber sido nada mas que un pasajero. Posteriormente se compro una lancha albacorera (tenia la popa cuadrara y no en forma de falucho), donde hicimos varias salidas.
Una vez dejamos Tocopilla, mis encuentros con el mar, se remitían a mis regresos de vacaciones, alejándose cada vez mas. Sin embargo me gustaba y atraía todo lo que lo rodeaba, y mi entretención era diferente si veía o no el paisaje marino en mis vacaciones.
Hará unos quince años compramos, nuestro primer velero, un vagabundo. A la fecha tenia cinco hijos, cuatro hombres, y decidí con ellos , que no podía pasar la vida sin navegar o intentar aprender. Nos instalamos dos verano en Rapel y después de muchas anécdotas, maniobras, desesperos e intentos, logramos dominar la embarcación y sentirnos competentes.
Al siguiente verano adquirimos un Catalina de
Hace unos años nos mudamos al mar, a Papudo, y nuestro
La ambición creció, entregamos nuestro velero a un nuevo capitán (volvió el oso a Rapel ), y nosotros recibimos al Losinj un
Con el Losinj hemos hecho dos travesías memorables. Una hace dos veranos, cuando navegamos desde higuerillas a Puerto Velero, con una parada en Papudo y una singladura de 25 horas, con navegación nocturna, guardias de a dos hombres cada 3 horas y el cruce de lengua de vaca con 35 nudos y olas cada vez mas grandes en la memoria.
La segunda fue nuestra participación en la regata de Chiloe, donde sin ninguna experiencia de regata anterior, por 7 días vivimos la mejor experiencia que podríamos aspirar.
Chiloe nos planteo desafios, y adquirimos al Bramador, un 36.7 pies. Las emprendimos en la regata al Norte, nuestro bautizo en IMS B, y el orgullo de ser parte de la flota. Tuvimos grandes momentos y tambien nos graduamos de nabos, un par de veces. Pero nos sentimos felices.
El mar ha sido parte de mi historia, pero en sus puntas, en mis orígenes y en mi madurez. Lamento no haberme expuesto mas, y haber vivido mas vida marinera, pero de lo que he recibido solo tengo agradecimientos.
1 comentario:
Bienvenido amigo navegante a este océano virtual de identidades oscilantes; leer tus primeros posts me sitúa en alta mar, contra viento y marea, costeando por este oceano nuestro y me recuerda este paseo de este verano de 5 amigos.
Aparte de tus funciones de embajador en Amcham que seguro liderarás también contra viento y marea.
¡Enhorabuena Mateo !
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