El inicio de la era digital nos ha brindado, con cada transformación de sus fenómenos y sus matices, muchas oportunidades para que Chile la use como un apoyo estratégico para convertirse en un país desarrollado, cuyos beneficios sean percibidos por toda la sociedad chilena. Estamos ad portas de una nueva ola de desarrollo, otro capítulo de la “Ola Tecnológica” , que, nuevamente, le permite a Chile la posibilidad de desarrollar una industria de servicios basada en las TIC, cuyo potencial en cuanto a generación de nuevos empleos y nuevos negocios es enorme.
En el Chile del 2010, los chilenos estaremos insertos en un mundo donde la conectividad estará presente en nuestro cotidiano de una manera tan natural como lo es hoy el uso del teléfono móvil.
En cinco años más, los hogares chilenos estarán inmersos en el mundo de la Televisión Interactiva Digital, y a través de ella elegirán la programación televisiva que desean ver y a la hora en que quieren que esté disponible y crearán su propia videoteca. Tambié, usarán la TV Digital como un medio de pago más y desde el control remoto comprarán una pizza y una serie artículos disponibles en canales de compra interactivos.
La Telefonía del 2010 permitirá que cada persona decida el medio y la forma más eficiente de comunicarse. En forma automática, y desde un mismo aparato, podremos realizar una llamada celular, línea fija, hacer uso de la Voz sobre IP o enviar un mensaje vía mail desde un hot spots.
Con la Telefonía IP las personas portarán su número y lo direccionarán, de
manera que, sin importar el lugar, las llamadas que emita y reciba tendrán un costo de llamada local.
En Internet, tendremos cerca de 2 millones de conexiones de Banda Ancha, la conexión mínima será de 20MB, y la Premium estará en los 100MB, en las áreas rurales del país tendremos capacidades de conexión superiores a las existentes hoy en las zonas urbanas.
Una capacidad alucinante, que lo deja a uno sin aliento, para responder a las miles de aplicaciones que estarán al alcance de los usuarios.
Este nuevo espacio digital, propio de un país desarrollado, será el sustento para crear una industria de servicios basadas en las TIC.
Los recursos y los medios están disponibles. En los últimos 20 años, las empresas de Telecomunicaciones han invertido en el desarrollo de servicios de punta de nivel mundial y continuarán en esa senda para tener el 2010 un Chile Digital.
Lo que hace falta es determinación. Las TIC, presentes en Chile por 40 años, ya han desperdiciado “olas de oportunidades” que surgieron con la bancarización en línea, código barra, retail on line, el servicio de recaudación tributaria, las AFPs.
Para revertir esa historia y para que el desarrollo tecnológico efectivamente cree valor y empleo en nuestros profesionales, es imperioso traspasar el umbral con un cambio de mentalidad.
1. Se necesita, con urgencia, impulsar a los emprendedores mostrándoles las oportunidades que existen en el mercado.
2. Se requiere que las universidades y los centros académicos apoyen el desarrollo de las tecnologías, articulando la generación de profesionales con las demandas de las empresas y la futura plataforma tecnológica. Hay que crear un Centro de Investigación en software que aúne los recursos dispersos en el país y preste servicios a todas las universidades.
3. De parte de los inversionistas y del Estado, se necesitan nuevas fórmulas de financiamiento que den vida al capital semilla y, también, que abran sus procesos de modernización a los emprendedores creando un círculo virtuoso en la relación con ellos.
4. En un país enfermo de éxito, necesitamos aceptar los errores de emprendimientos como parte natural del proceso. Sin errores no hay aprendizaje. Por cada oportunidad tendremos que intentar hasta 15 veces antes de ser exitosos.
La ventaja competitiva de Chile dependerá de su habilidad para usar al máximo su capital social. Eso se logra alineando a emprendedores, profesionales y empresarios; articulando la demanda de los sectores en que somos líderes, y exigiéndonos como Proyecto País, que cada área de la economía en que seamos exitosos cuente con la solución tecnológica que la hace posible. No más una industria del Salmón que usa mayoritariamente software noruego, no mas servicios públicos que generan servicios innovadores usando empresas contratistas.
Detrás de cada innovación chilena en las áreas productivas o de servicios, debemos poner como requisito la innovación tecnológica.
A mayor cantidad de conexiones de Banda Ancha y de aplicaciones nacionales del uso de las TIC, mayor desarrollo. En lo primero, tenemos logros y podemos discutir si hacemos más, en lo segundo estamos al final del ranking.
En definitiva, cuánto aprovechemos el impulso de esta nueva Ola Tecnológica, dependerá qué tan cerca estaremos de ser un país desarrollado el 2010.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario